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Mamá, creo que soy "WOKE"

 El otro día, platicando con un amigo, surgió durante la charla el tema de la "cultura woke". La cosa no acabó a golpes, pero tampoco del todo bien.

 El intercambio de mandobles retóricos tuvo comienzo cuando mi interlocutor comentó que la izquierda en México (con la cual, dice, sigue estando de acuerdo) debe cuidarse de no seguir los pasos de el pseudo progresismo hipócrita norteamericano. El de personajes como Justin Trudeau y Barack Obama, ejemplificó. Y debe plantearse si ese modelo conviene, o no.

 Para él, dicho modelo fue un desencanto global. Y agregó que, en parte debido a eso, Donald Trump está ahora en el poder.

 Le pregunté que eso qué tenía que ver con México. Me contestó que la 4T, por fortuna, no ha caído de lleno en eso; que AMLO y Sheinbaum han dado prioridad a temas más importantes para el país.

 No dijo qué temas eran esos, pero yo ya comenzaba a imaginarme por dónde iba la cosa.

Aquí fingí cierta demencia y le pregunté qué temas habían sido prioridad para Obama o para Trudeau que no lo hubieran sido para López Obrador, o lo estén siendo para Claudia Sheinbaum. Según yo, le dije, todos los gobernantes se enfocan, cada uno a su manera, principalmente en la economía y la seguridad. Le dije que, en general, esas son las prioridades de todos los gobiernos; sin importar si son de izquierda o derecha. Así que, insistí, no sé a qué temas te refieres.

 Sí, concuerdo, me dijo. La 4T difiere de las políticas estilo Trudeau o de las del partido demócrata de Estados Unidos. No han mostrado ese impulso desmedido a la llamada "cultura woke", por ejemplo; que hartó a gran parte del electorado estadounidense. Hay de izquierdas a izquierdas, concluyó.

 ¿"Cultura Woke"? ¿Eso hartó al electorado? ¿Por qué?, fueron mis siguientes preguntas.

¡Ay, no manches, Hernán!, reaccionó frustrado.

¿Qué?, le dije. 

Sí, tal cual, siguió. Lo mismo pasa con el partido laborista del Reino Unido, Macron en Francia, el partido verde en Alemania y muchos otros partidos y corrientes de dizque "izquierda" que lo único que hacen es golpear a la misma izquierda.

Ya veo, dije. Pero, siendo honesto contigo, hay algo que aún no me queda claro: ¿qué es, según tú, "woke"? ¿Por qué dices que hartó al electorado?

¡Cómo no vas a saber tú qué es la cultura woke! ¿Por qué tengo yo que explicarte eso?

Acepto que, en este punto, mis preguntas se estaban tornando un tanto cuanto cansinas. Aún así, decidí continuar con el interrogatorio.

Pero mi amigo no es de los que rehuyen al debate. Así que, ya fastidiado, me dijo: ¿Tú crees que Trump, al decir que acabaría con ella (la cultura woke) en su mandato, no se echó al bolsillo una enorme cantidad de votantes?

 Tal vez, dije, pero eso no fue lo que te pregunté. No me dijiste qué entiendes tú por "cultura woke", ni por qué harto a los electores... ¿o sí?

 ¿De verdad no sabes lo que es?, preguntó,

No.

¡Pues infórmate mejor!

A ver, tovarich, lo puedo googlear, sí; pero esperaba que tuvieras la capacidad de definir los términos que utilizas. El hecho de que no puedas, me da a entender que tú tampoco lo sabes.

Y aquí es donde me regaló la siguiente joya:

"Mira, me da pereza aventarte todo el verbo; pero, para acabar pronto: la cultura woke tiene sus orígenes, eh, justamente, legítimamente en la gente que, eh, unas décadas atrás advertía problemas sociales que no eran señalados por el gobierno, los gobiernos, por los medios. Y entonces los, eh, los señalaba, y entonces, eh, o sea, eh, era como, o sea, de ahí viene la palabra "woke", despierta...era,era gente despierta...estaban despiertos a temas y problemáticas sociales, vale... ¿ahá?. Pero, con el tiempo (como todo se va desvirtuando)...y entonces, también, se agarró esa tendencia por movimientos políticos, últimamente, de izquierda, para inyectar agendas que no resuenan, realmente, con los ideales tradicionales de la izquierda; y que solamente son, em, pues,  eh, la... ¿cómo decirlo?...sí, agendas políticas que impulsan, hipócritamente, eh, ideales de las minorías, de grupos raciales, de colectivos, de minorías como LGTB (!!), etc..., el feminismo exacerbado... (aquí, suspira y toma un poco de aire)... Y, entonces, en forma de mofa, la gente, con, que ve ese, esa... ¿cómo se dice?... desvir...desvirtué... DESVIRTUACIÓN... desvir... bueno... esa... ¡ay!, ¿cuál es la palabra que estoy buscando?...pues si, esa perversión de los ideales originales de los despiertos de antes. Se mofan. Y, entonces, le llaman la "cultura woke". Así te lo puedo poner en palabras. ¿Ya? ¿Estás contento?

WHAT!!??

Sorry...no.

¡Ja, ja, ja...los "despiertos"!

Vaya un batiburrillo de ideas inconclusas. Vaya una ensalada de confusiones. Con razón andamos todos tan hechos bolas.

Le pedí a mi amigo que definiera, en sus propias palabras, el significado de la palabra "woke". No para ponerlo en evidencia ni para burlarme de él; sino, al contrario, lo hice para darle la oportunidad de aclarar sus pensamientos y de darse cuenta de que estaba utilizando, como si fuera "la vieja confiable", un término en inglés que ni siquiera él entiende, bien a bien, lo que significa. Y, así como mi indignado amigo, hay millones de personas que usan la palabrita para referirse a todo lo que no les gusta o a todo lo que los hace sentir amenazados.

La pregunta que debemos hacernos es:

 ¿Qué diantres es la cultura "woke", y por qué despierta tanta animosidad entre algunos sectores de la población?

Según Wikipedia, "Woke («despierto» en inglés) es un término que, originado en los Estados Unidos, inicialmente se usaba para referirse a quienes se enfrentan o se mantienen alerta frente al racismo.​ Posteriormente, llegó a abarcar una conciencia de otras cuestiones de desigualdad social, por ejemplo, en relación con el género y la orientación sexual.​ Desde finales de la década de 2010, también se ha utilizado como un término general para los movimientos políticos progresistas o de izquierda y perspectivas que alegan enfatizar las políticas identitarias relacionadas con las personas LGBT, las personas negras y las mujeres.

Para el 2020, sectores conservadores y ultraconservadores de derecha y extrema derecha en varios países occidentales empezaron a usar el término woke, a menudo de manera despectiva, como forma de denominar a varios movimientos e ideologías progresistas o de izquierda percibidos por ellos como «demasiado rabiosos, entusiastas, agresivos, agitadores, susceptibles o poco sinceros, y por su tendencia a la censura de opiniones discrepantes mediante la llamada cultura de la cancelación»."

 DeepSeek, la inteligencia artificial china, nos da la siguiente definición:

 "La cultura woke se refiere a un elevado nivel de consciencia respecto a las injusticias sociales, particularmente aquellas que se relacionan con temas de raza, género, sexualidad y otras formas de desigualdad sistémica.  El término "woke" tiene su origen en el inglés vernáculo afroamericano y obtuvo más popularidad por el movimiento de Black Lives Matter y otras iniciativas de justicia social. Ser woke implica un esfuerzo consciente de reconocer y confrontar las desigualdades sociales y abogar a favor de los grupos marginados."

El diccionario Oxford es más breve:

Woke adjective


 

(Woker, wokest)

US informal, alert to injustice in society, especially racism.


¿Será que, a lo mejor, soy "WOKE" y no lo sabía?

Como podrán imaginar, para este momento, mi amigo ya me había mandado directamente a la mierda. 

No lo culpo.

En todo caso, yo me seguía preguntando por qué le enoja tanto a algunas personas que uno sea o no sea "woke".

Me arriesgaré a adelantar algunas posibles razones sugeridas por mi becario chino (el DeepSeek, pues):

1. PERCEPCIÓN DE EXTREMISMO

Algunas personas sienten que el movimiento "woke" ha ido demasiado lejos.

 Por ejemplo, en 2020, los libros del Dr. Seuss fueron criticados por estereotipos raciales. Aunque la intención era poner el foco en las imágenes probablemente racistas, los críticos lo vieron como un exceso, acusando al movimiento de atacar injustamente a una figura cultural querida. Esta tensión surge a menudo cuando se juzga a figuras históricas con estándares modernos, lo que lleva a acusaciones de querer "borrar la historia".

2. MIEDO A SER CENSURADOS

El miedo a ser silenciado es una preocupación común.

En 2021, un profesor universitario enfrentó críticas por usar un término racial durante una conferencia sobre el discurso de odio. Aunque el contexto era académico, los llamados a acciones disciplinarias generaron debates sobre la libertad de expresión. Una encuesta del 2020 del Instituto Cato encontró que el 62% de los estadounidenses temen expresar sus opiniones políticas, lo que subraya preocupaciones generalizadas sobre la autocensura.

3. RESISTENCIA  AL CAMBIO

El cambio puede ser incómodo.

La iniciativa de retirar estatuas confederadas en EE.UU, o, en la Ciudad de México, la estatua de Cristobal Colón, que se encontraba en la avenida Reforma, ha enfrentado resistencia de quienes las ven como parte de su herencia; a pesar de sus vínculos con la esclavitud y el expolio. Del mismo modo, cambios sociales como la adopción del lenguaje inclusivo a menudo reciben el rechazo de quienes sienten que su identidad cultural está amenazada.

4. MALENTENDIDOS Y TERGIVERSACIONES

La falta de comunicación alimenta la animosidad.

La frase "dejar de financiar a la policía" (Defund the Police) fue ampliamente malinterpretada como un llamado a abolir las fuerzas del orden, en lugar de reasignar recursos a servicios comunitarios. Algo parecido pasó con la frase del presidente Andrés Manuel López Obrador "abrazos, no balazos", la cual se malinterpretó de manera tramposa como "no vamos a combatir a los delincuentes"; cuando, en realidad, significa hacer hincapié en combatir las causas que dan origen al fenómeno del crimen organizado, más que en desatar una guerra sin estrategia ni sentido.

Los medios de comunicación a menudo amplifican interpretaciones extremas, contribuyendo a la confusión y el resentimiento público.

5. PERCEPCIÓN DE VICTIMISMO Y SUPERIORIDAD MORAL

Los críticos de la "cultura woke" argumenta que fomenta la competencia por el estatus de víctima. 

Por ejemplo, los debates sobre quién tiene el "derecho" a hablar sobre ciertos temas pueden alienar a otros. Los psicólogos señalan que la grandilocuencia moral (usar temas sociales para mostrar virtud, en inglés "virtue signaling") puede socavar el dialogo genuino.

La verdad es que sí. Este aspecto de los despiertos puede llegar a ser muy molesto.

6. ANSIEDAD ECONÓMICA Y CULTURAL

Muchos votantes de clase trabajadora se sienten desconectados de las élites urbanas que defienden causas "woke". 

Nunca terminó de explicarlo del todo, pero supongo que a esto se refería mi amigo al decir que "la cultura woke hartó a los votantes". 

Durante las elecciones de EE.UU. en 2016, los votantes rurales ( decir eso de "red necks" no es muy "woke" que digamos...) expresaron frustración por ser etiquetados como "deplorables" por las élites políticas, destacando una profunda división cultural y económica.

7. RECHAZO DE LA POLÍTICA IDENTITARIA

Las iniciativas basadas en la identidad pueden generar rechazo.

Las políticas de acción afirmativa, por ejemplo, a veces se perciben como discriminación inversa. Y sí, ya sé que me van a decir que eso no existe. Pero vayan y díganle eso a Chumel Torres.

Un estudio de Pew Research de 2018 encontró que el 73% de los estadounidenses cree que la raza o el origen étnico no deberían ser factores en las admisiones universitarias, reflejando preocupaciones sobre la equidad.

8. PERCEPCIÓN DE HIPOCRESÍA Y DOBLES ESTÁNDARES

La hipocresía socava la confianza.

Cuando figuras prominentes en movimientos "woke" son acusadas de comportamientos que contradicen sus valores (como acoso laboral) la integridad de dichos movimientos suele verse de alguna manera erosionada. Si no me creen, pregúntenle a Pablo Iglesias.

9. POLARIZACIÓN MEDIÁTICA Y POLÍTICA

La polarización mediática profundiza las divisiones.

Los medios conservadores a menudo retratan la "cultura woke" como una amenaza a los valores tradicionales, mientras que los medios progresistas enmarcan la oposición como intolerancia. 

Un estudio de 2021 de RAND Corporation encontró que esta polarización contribuye a la percepción de la "cultura woke" como un tema partidista.

Por cierto, también le pregunté a mi amigo (antes de que acabara por decirme que estoy loco) si podía darme los nombres de algún político woke en México. Contestó que no sabía de ninguno. Pero que, seguramente, alguno habría por ahí. 

Yo, de hecho, diría que hay varios. Empezando por nuestra querida PresidentA (con A).

10. DIFERENCIAS CULTURALES Y GENERACIONALES

Las brechas generacionales alimentan los malentendidos.

Las generaciones mayores pueden tener dificultades con conceptos como los pronombres de género neutro, viéndolos como innecesarios o confusos. Estas diferencias pueden generar resentimiento entre los más tradicionalistas y resistencias entre los puristas del lenguaje. Le hablo a usted, señor Reverte.

11. PERCEPCIÓN DE FALTA DE SOLUCIONES PRÁCTICAS

Los críticos argumentan que la "cultura woke" se enfoca más en crear conciencia que en ofrecer soluciones.

Y sí, hay muchos activistas de sofá que están más interesados en el postureo en redes sociales que en realmente encontrar algún tipo de solución a los problemas que enfrenta la sociedad en su conjunto.

Esta, en cierta medida, me la aplico a mi mismo .

Vale... sigamos.

12. FATIGA Y SOBREEXPOSICIÓN

El enfoque constante en la justicia social puede llevar a la "fatiga woke"... y, como decía el Doctor Chapatín: "Hay que evitar la fatiga".

Una encuesta de 2022 de Edelman encontró que que el 60% de los encuestados sentía que las corporaciones usaban en exceso mensajes de justicia social con fines de lucro, contribuyendo al escepticismo y al agotamiento.

El ejemplo más claro que se me ocurre de esto, es el desfile del orgullo gay. Pasó de ser un evento estigmatizado, a ser un carnaval patrocinado por bancos y compañías de seguros. Las cuales, por cierto, ahora comienzan a recular en su "entusiasmo". Me pregunto si los vientos que soplan en Washington tendrán algo que ver en eso.

13. MIEDO A SER CANCELADOS

El miedo a la humillación pública es real.

No por nada los antiguos griegos le aplicaban el castigo del ostracismo a aquellos a quienes consideraban indeseables.

En la actualidad, comediantes como Dave  Chapelle han enfrentado críticas por chistes considerados ofensivos, generando debates sobre el humor y la libertad de expresión. Este miedo puede sofocar el diálogo abierto.

En México, ya lo hemos visto, esto no es tan grave. Ya ven a Gloria Trevi, por ejemplo, que hasta parece que ahora, luego de todo aquel escándalo de trata, la madama del pelo suelto es más popular y querida por sus fans que nunca.

Pero en fin, cada quién. Volvamos a lo nuestro.

14. PERCEPCIÓN DE AMENAZA A LA MERITOCRACIA

Las iniciativas de diversidad a veces reciben críticas por dar prioridad a la identidad sobre las calificaciones y las capacidades.

Los críticos argumentan que eso socava (¿no se sabrá otra palabra este chinito?) los sistemas basados en el mérito, alimentando preocupaciones sobre la equidad.

Y vamos, esto se entiende perfectamente. Nadie quiere subirse a un avión piloteado por alguien que no tenga los conocimientos necesarios para aterrizar el artilugio. Pero, de eso a decir, como lo hizo en fecha reciente Donald Trump en relación con el choque entre un avión comercial de la aerolínea American Airlines y un helicóptero Black Hawk de la fuerza aérea sobre el río Potomac, que la desgracia había sido causada por las políticas de diversidad de la autoridad que regula el tránsito aéreo, o porque quien piloteaba el helicóptero era una mujer, hay tres pueblos de distancia.

15. CONFLICTOS CULTURALES Y RELIGIOSOS

Lo woke a menudo choca con creencias profundamente arraigadas.

Por ejemplo, los debates sobre los derechos "LGBTQI más lo que se acumule esta semana" han generado resistencia de grupos religiosos conservadores que sienten que sus valores están siendo marginados.

¡Alguien quiere pensar en los pobres curas!

16. PERCEPCIÓN DE ELITISMO Y EXCLUSIVIDAD

Los críticos argumentan que la cultura woke está dominada por élites adineradas y educadas que pueden no entender las luchas de las comunidades de clase trabajadora. Esta percepción, alimenta el resentimiento, especialmente en áreas rurales.

17. SIMPLIFICACIÓN DE PROBLEMAS COMPLEJOS

Enmarcar problemas sistémicos como binarios (por ejemplo, opresor vs. oprimido) puede pasar por alto los matices.

Así es. El diablo está en los detalles...y, por supuesto, en los matices.

Académicos como Thomas Sowell (no es santo de mi devoción, aclaro) argumentan que reducir problemas complejos a narrativas simplistas obstaculiza las soluciones efectivas.

Amigas, no todo es culpa del patriarcado.

18. PERCEPCIÓN DE INTOLERANCIA AL DISENSO

En los campos universitarios, las protestas contra oradores controvertidos han llevado a acusaciones de sofocar (socavar, sofocar...comienzo a ver un patrón aquí, estimado becario) la libertad de expresión. 

¿Se acuerdan cuando  le retiraron la invitación a Jordan Peterson? 

19. ASOCIACIÓN CON EXPLOTACIÓN CORPORATIVA

Las empresas, como ya dije, a menudo usan mensajes "woke" en publicidad, lo que algunos ven como poco sincero.

Por ejemplo, el "rainbow washing" durante el Mes del Orgullo puede generar cinismo sobre los motivos detrás de las iniciativas de justicia social.

Ahora no recuerdo el nombre de la institución financiera, pero era un banco europeo que se ostentaba en su publicidad como "el banco de las mujeres". un día me dio por echar un vistazo al directorio de dicho banco. ¿Saben cuántas mujeres había entre sus cuadros directivos? Exacto, cero pelotero. Puro tornillo.

Bueno, como podrán darse cuenta, la lista de razones por las que algunos le tienen tirria al movimiento woke es bastante larga.

Una más y vamos cerrando.

20. EXPERIENCIAS PERSONALES DE EXCLUSIÓN

Algunas personas se sienten excluidas o culpadas por injusticias históricas.

Una encuesta de YouGov de 2020 encontró que el 42% (la respuesta es 42) de los estudiantes blancos creía que la discriminación contra los blancos era tan significativa como la discriminación contra los negros, reflejando sentimientos de marginación.

Siento un sentimiento, creo que dicen en la película de Emilia Pérez. No la he visto. Ni pienso verla, la verdad.

Hasta aquí, pues.

A lo mejor no soy tan "woke" como yo pensaba.

Tal vez en alguna parte de la enmarañada diatriba de mi amigo "anti woke" (como él mismo se autodenomina) se puedan encontrar algunas pepitas de sentido común.

¿Tú qué opinas, Deep?

"El debate sobre la cultura "woke" es complejo y multifacético. Aunque sus objetivos de abordar desigualdades sistémicas son loables, los métodos y mensajes a veces pueden alienar a quienes se sienten excluidos, incomprendidos o injustamente señalados. Al comprender estas perspectivas, podemos fomentar un diálogo más constructivo y trabajar hacía una sociedad más inclusiva."

¡Hombre! (quise decir, máquina), tienes un apabullante talento para establecer lo obvio.


Hernán Castillo


...y nuestro nuevo becario, el buen DeepSeek. :)


Fuentes:

https://www.britannica.com/question/Which-Dr-Seuss-books-will-no-longer-be-published

https://www.elconfidencial.com/mundo/2021-04-15/estados-unidos-doctrina-woke-campus-universitarios_3033540/

https://panampost.com/mamela-fiallo/2020/07/23/estadounidenses-teme-censura/

https://www.pewresearch.org/topic/gender-lgbtq/gender-equality-discrimination/

https://www.researchgate.net/publication/385270873_La_Sociedad_Postindustrial_del_Conocimiento_Tercera_edicion

https://www.edelman.lat/sites/g/files/aatuss296/files/2022-02/2022%20Edelman%20Trust%20Barometer%20FINAL.SPA_.pdf

https://www.bbc.com/news/entertainment-arts-62249771

https://d3nkl3psvxxpe9.cloudfront.net/documents/econTabReport_ArcdsGY.pdf#page=248













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