El otro día, platicando con un amigo, surgió durante la charla el tema de la "cultura woke". La cosa no acabó a golpes, pero tampoco del todo bien. El intercambio de mandobles retóricos tuvo comienzo cuando mi interlocutor comentó que la izquierda en México (con la cual, dice, sigue estando de acuerdo) debe cuidarse de no seguir los pasos de el pseudo progresismo hipócrita norteamericano. El de personajes como Justin Trudeau y Barack Obama, ejemplificó. Y debe plantearse si ese modelo conviene, o no. Para él, dicho modelo fue un desencanto global. Y agregó que, en parte debido a eso, Donald Trump está ahora en el poder. Le pregunté que eso qué tenía que ver con México. Me contestó que la 4T, por fortuna, no ha caído de lleno en eso; que AMLO y Sheinbaum han dado prioridad a temas más importantes para el país. No dijo qué temas eran esos, pero yo ya comenzaba a imaginarme por dónde iba la cosa. Aquí fingí cierta demencia y le pregunté qué temas habían sido p...